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Minerva Bloom
Penetrando
La Noche
Escucho,
por un sonido,
en medio de la resonante multitud.
Escucho,
por el creciente rugido de la bestia.
Escucho,
por la agitación forjante de preludios,
enroscados barios,
y arremolinantes tormentas de viento—
cantando más allá, del confín de mi canción.
Yo
Escucho.
Escucho
y lucho,
contra las ásperas y furiosas sombras
de esta incesante noche.
Escucho,
y comienzo a palpar
el colapso de mi solitud.
El castigo de azotes salados,
en el eterno conflicto,
de nuestro mar y cielo.
El
amor, algunas veces,
se presenta de esta manera:
Cuando menos lo esperamos—estalla
con la vehemente furia
de una fulminante centella.
Minerva
Bloom. Derechos reservados © 2004.
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